Muy pronto: mis trabajos en LOOP Barcelona, Gracia Arts Project

A partir del 11 de mayo expongo en la galería Gracia Arts Project (Barcelona), en el marco de LOOP Barcelona (OFF LOOP), el festival de videoarte de la ciudad. Mostraré dos piezas de vídeo que forman parte de mi trabajo más reciente.

El año pasado Gracia Arts Project ganó el primer premio en los Premios Grundig, que reconocen a los espacios que más se han implicado en la exhibición de videoarte dentro del Festival.


OFF LOOP - LOOP 2011
Gracia Arts Project
C/ Sant Honorat, 11. Barcelona
Del 11 al 21 de mayo


Espero veros a todos allí.

Pseudònims: colaboraciones

 
Algunas de mis colaboraciones en Pseudònims Magazine, una revista creada y editada por Cristina Pastrana


La conversación. 2010


 

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El momento preciso. 2010
  
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33%. 2011





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Confesión #1. 2011

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Confesión #2. 2011

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Entender la modernidad. 2011

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Boucher's chamber. 2011


Entrevista a Rosana Antolí


Hace unos días visité a mi amiga Rosana Antolí en su piso-estudio y estuvimos charlando sobre su obra. Fue una magnífica oportunidad para conocer parte de lo que hay detrás de su imaginario creativo, un mundo con el joven moderno bajo el foco. 



Profile portraits


Liz
Óleo sobre lino / Oil on linen
100 x 100 cm.




Sergio
Óleo sobre lino / Oil on linen
92 x 116 cm.

Viajes en el tiempo y misteriosas desapariciones en La Capella

Acaban de publicarme un texto en Underdogs, blog de actualidad de arte y cultura. Es una reseña sobre la primera muestra de BCN Producció de este año. Con todos ustedes, Eva Fàbregas y Lúa Coderch en La Capella!


http://www.underdogs.es/viajes-en-el-tiempo-y-misteriosas-desapariciones-en-la-capella/


Panopticon

Un edificio panóptico es aquél que ha sido diseñado de tal modo que todo su interior puede verse desde un solo punto. En el caso de una prisión, un solo guardia puede vigilar simultáneamente a todos los reclusos desde una torre central que además, debido a su diseño, hace que éstos sean incapaces de detectar al vigilante. Independientemente de si hay o no una vigilancia efectiva el recluso acaba asumiendo que existe en todo momento, y esta asunción condiciona (y por tanto controla) su comportamiento. Según Michel Foucault en Vigilar y Castigar (1975), éste es el sistema que las diferentes manifestaciones del poder utilizan en las sociedades contemporáneas: ya sea en fábricas, escuelas, prisiones e incluso en la vía pública, la sensación de estar siendo vigilado está cada vez más presente en el ciudadano.
Es obvio que en la actualidad la vigilancia ya no es panóptica en un sentido estrictamente físico sino que se ha transmutado en vigilancia remota (CCTV, Internet, radar, satélites). Pero el concepto es el mismo: mecanismos centralizados de control óptico que generan la percepción de una vigilancia permanente. Varios artistas como Peter Halley han trabajado en el pasado sobre esta idea.
Pensemos sin embargo en un auditorio o en un estadio deportivo. Estos edificios tienen normalmente un uso lúdico o cultural, con lo cual no hablamos de vigilar sino a lo sumo de asistir o contemplar. Pese a tener un diseño muy parecido al del edificio panóptico clásico (un mismo punto central, una distribución radial), podría decirse que el concepto es el contrario: el centro lo ocupa no quien observa sino quien es observado. Un elemento individual observado por la masa. La singularidad expuesta a la generalidad. Pensemos en esta masa como inerte, anónima, escondida en la abstracción oscura de la grada o del patio de butacas. Pensemos, según la terminología de Baudrillard, en ella como mayoría silenciosa. La masa como éter dotado de un poder latente, sordo, poseedor de una inercia terrible. La masa como enorme monstruo perezoso que repta abrumado por su peso.
Y justo en medio, el campo, la palestra, la tribuna, el orador. Tratando de articular un discurso. Enarbolando un sentido. Buscando en vano una respuesta también articulada, o tan sólo buscando una respuesta. Un eco. Expuesto a los cientos, o miles, o millones de ojos de un plasma multiforme y ciego. Un orador que imagina que hay por ahí otros oradores enfrentados a sus respectivos auditorios, y anhela una comunicación con ellos, una conexión íntima que le traiga la esperanza de saberse acompañado en algún otro lugar, por más remoto que sea.

Pensemos finalmente en un individuo que a su vez observa todos estos sistemas, cómodamente instalado en la butaca de su torre de vigilancia. Un individuo que vigila sin ser visto.